La jugadora de pádel Florencia Guerra Sodero publicó un comunicado en el que expresó sus disculpas por su frase antisemita en una publicación que compartió en sus redes sociales: "Excepto judíos, ustedes no son bienvenidos". Tras la viralización de su mensaje, la deportista fue apartada de la delegación argentina que iba a participar de un torneo panamericano.
En un texto que también publicó en su cuenta de Instagram, Guerra Sodero expresó sus disculpas a la "comunidad judía, a las autoridades deportivas, a las instituciones comunitarias y a la opinión pública" y señaló: "Expresé un comentario en mi cuenta privada de Instagram, en el que invitaba a mis seguidores a votar entre cuatro remeras para elegir cuál llevaría al torneo. En ese contexto, realicé un acto abiertamente discriminatorio al señalar de forma explícita que las personas de la comunidad judía no eran bienvenidas en dicha elección".
"Admito la gravedad de esta conducta, de carácter recurrente y antisemita, que resulta completamente inaceptable y contraria a los valores de respeto, dignidad e integración que deben guiar a cualquier persona que represente al país. No existen excusas ni justificativos para mis palabras".
Y completó: "Lamento profundamente el daño, el dolor y la indignación generados. Asumo la total responsabilidad por mis actos y me pongo a entera disposición de la DAIA y de las demás autoridades de la comunidad judía para llevar a cabo las tareas comunitarias, capacitaciones o actividades de sensibilización que determinen, con el compromiso de reparar activamente mi conducta y educarme en la lucha contra todo tipo de discriminación".
El episodio comenzó cuando Guerra Sodero anunció su participación en el Torneo Panamericano de Pádel de clubes, categoría "libre amateur", programado entre el 21 y el 24 de octubre en Asunción, Paraguay. En esa publicación convocó a sus seguidores a votar una encuesta para elegir la remera que vestiría durante la competencia. Mencionó a amigos, familiares, peronistas, radicales, libertarios, hinchas de Belgrano, y a personas de distintos niveles económicos, antes de agregar la frase de exclusión: "Excepto judíos: ustedes no son bienvenidos". Ante la repercusión, la deportista eliminó el posteo y dio de baja sus cuentas en redes sociales.
El mensaje, sin embargo, no fue un hecho aislado. Con anterioridad, la jugadora cordobesa —que compite habitualmente en torneos amateurs de su provincia y también en la zona de Pilar y El Totoral— ya había publicado expresiones de igual tenor contra la comunidad judía. En 2025, circularon posteos suyos como "¿Quién será el judío que se quede con el peaje de todas las rutas?" y "Y que lloren los judíos", este último en respuesta a imágenes de la misa celebrada en la Catedral Metropolitana en homenaje al fallecimiento del papa Francisco. Pero el antecedente más contundente fue una respuesta directa a la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) cuando esa organización condenó al diputado Nicolás Massot por banalizar la Shoá: "Qué cansada me tienen estos hijos de puta", escribió la deportista.
Frente a la circulación de estos posteos, la Asociación de Pádel Argentino (APA) actuó con rapidez. En un comunicado oficial, la entidad repudió "de forma categórica" las expresiones difundidas desde las cuentas personales de la jugadora y resolvió apartarla de manera preventiva de la delegación nacional. "La representación de la Argentina exige el máximo respeto a la dignidad de las personas. Quien se expresa en contra de esos principios no puede, al mismo tiempo, invocar la camiseta nacional", sostuvo la APA en el texto del comunicado. La institución también reafirmó "su compromiso con el deporte inclusivo" y expresó su solidaridad con la comunidad judía.
La DAIA y el Foro Argentino Contra el Antisemitismo (FACA) también emitieron pronunciamientos. La primera valoró la decisión del ente rector del pádel argentino y subrayó que "representar a la Argentina constituye un honor y una responsabilidad" y que "el antisemitismo y toda forma de discriminación son incompatibles con los valores del deporte y con la dignidad de las personas". FACA, por su parte, recordó que el país es sede de los Juegos Suramericanos, y planteó que no puede representar a la nación "alguien que desprecia a una parte importante de ciudadanos argentinos". El organismo cerró su comunicado con un mensaje directo: "No normalicemos el antisemitismo".
No todos los pronunciamientos fueron en ese sentido. Un tío de la jugadora, identificado como Vladimiro, salió a defenderla públicamente a través del canal Doce TV. Aseguró que su sobrina "ya dará las explicaciones del caso", que se sentía apenada y que la publicación había sido hecha "sin mala intención para una encuesta". En sus declaraciones, el familiar comparó las expresiones con insultos hacia europeos o ingleses y pidió explicar a las nuevas generaciones "lo que fue el genocidio". "Bajen la espuma, que no es para tanto. Parecen machistas que todo lo encasillan en esa palabra", agregó, relativizando la gravedad de lo ocurrido.