SOCIEDAD
29/03/2025
Vida y obra de los reyes, reinas y princesas que fueron consagrados santos por la iglesia católica y la ortodoxa
Fuente: telam
A lo largo de la historia, se acumulan casos de cuando distintos integrantes de las casas reales fueron canonizados por sus muestras de fe mientras ejercieron el poder. Una lista que incluye desde María Cristina de Saboya hasta el zar Nicolás II
Cuando el 21 de octubre de 1911 se casó con el archiduque Carlos de Austria, se prometieron: “Desde hoy debemos ayudarnos mutuamente a ir al Cielo”. Él tenía 24 años, ella no había cumplido los 20. Él era un santo (Juan Pablo II lo beatificó el 3 de octubre de 2005), ella era la digna esposa de un santo. Después de la boda, fueron al Santuario de Mariazell para confiar su vida a la Virgen, tal vez prefigurando las tormentas que pronto se avecinaban no sólo en su patria sino en toda Europa.
En medio de estas tribulaciones, con su marido cada vez más frágil de salud, Zita revela su inmenso coraje: apoya a Carlos, que se encuentra en su lecho de muerte y morirá el 1 de abril de 1922, con tan sólo 35 años. Viuda a los 30 años, con ocho hijos que criar, Zita está sola, pobre, exiliada, pero conserva una fe sólida en la Divina Providencia.
En la ciudad de Nápoles, Italia, tenemos otra muestra de santidad: la beata María Cristina de Saboya. Su historia explica cómo se puede ser un ejemplo de servicio, sin importar las circunstancias de la vida. Durante su beatificación en Nápoles, el papa Francisco pronunció unas hermosas palabras sobre su vida: “La reina María Cristina fue una mujer de profunda espiritualidad y de gran humildad. Supo soportar el sufrimiento de su pueblo, convirtiéndose en una auténtica madre de los pobres. Su extraordinario ejemplo de caridad demuestra que la buena vida del Evangelio es posible en cualquier ambiente y condición social”.
Siempre se acercaba y cuidaba personalmente a los enfermos y a los pobres. Mucha gente se burlaba de ella dado que no respondía a los cánones de lujo y ostentación con los que la realeza vivía en aquellos días. Visitaba los hospitales y más de una vez hizo de enfermera. Iba caminando sola por la calle y nadie la reconocía dada la sencillez con la cual vestía.
Durante la visita del papa Francisco a Bélgica y Luxemburgo del 27 al 29 de septiembre de 2024, este anunció que “a mi regreso a Roma, iniciaré el proceso de beatificación del rey Balduino”. “Que su ejemplo de hombre de fe ilumine a nuestros líderes. Pido a los obispos de Bélgica que asuman esta causa y la impulsen”, agregó el Papa.
Al listado de reyes y reinas que fueron consagrados santos se agregan:
Santa Isabel de Portugal es quizás mejor conocida como pacificadora. Después de casarse con el rey Dionisio de Portugal, se dedicó a cuidar a los enfermos y a los pobres. Más tarde se le pidió que creara la paz entre los miembros de su familia y las naciones.
San Esteban de Hungría reconocido como el patrono de Hungría. San Esteban trabajó mucho para establecer Hungría como nación cristiana. Construyó muchas iglesias y creó sistemas para apoyar al clero y a los pobres.
Santa Juana de Arco (sí, Juana de Arco, fue declarada reina de Francia por unas horas).
La santidad no es patrimonio de un sector social, sino de todos aquellos que son llamados a practicar la fe de Jesucristo de acuerdo a su estado porque, como dijo el Señor: “Al que mucho se le dio, mucho se le pedirá…”.
Fuente: telam