INTERNACIONAL
27/08/2024
La historia de amor de Michael Jordan y su esposa Yvette Prieto, 15 años menor: del flechazo en una disco al contrato prenupcial y una boda fastuosa
Fuente: telam
El legendario ganador de seis anillos de la NBA con los Chicago Bulls, y la modelo, se conocieron en 2007 y nunca más se separaron. Fruto del amor, nacieron las gemelas Victoria e Ysabel. Antes de formalizar, luego de la experiencia del divorcio con Juanita Vanoy, MJ y su pareja dejaron las cuentas claras
En menos de dos años, Jordan y Prieto ya compartían un hogar. Se instalaron en una mansión de más de 500 metros cuadrados, un espacio que simbolizaba la estabilidad y el compromiso que ambos buscaban. La casa no solo representaba lujo y confort, sino también el refugio perfecto donde comenzaron a construir una vida juntos.
En poco tiempo, los medios comenzaron a captar a la pareja en eventos exclusivos, cenas íntimas y paseos por las calles. Pero a pesar de la atención pública, ambos optaron por mantener la relación lo más privada posible, protegiéndola del constante escrutinio mediático.
La Navidad de 2011 tenía un aire especial. Las luces titilaban en cada rincón de la casa, el olor a pino se mezclaba con las notas suaves de un villancico en el fondo. Su Majestad llevaba semanas planificando el momento. Había decidido que esa era la fecha perfecta para dar el siguiente paso con Yvette Prieto, la mujer que había transformado su vida desde que la conoció en aquella discoteca años atrás.
El compromiso se mantuvo en privado por un tiempo, hasta que la noticia se filtró a la prensa a principios de 2012. En los meses que siguieron, los preparativos para la boda avanzaron en silencio. El 27 de abril de 2013, bajo un cielo despejado y un sol que brillaba con intensidad, Michael Jordan y Yvette Prieto dijeron “sí, acepto” en una ceremonia que personificaba el lujo y la exclusividad. El lugar elegido fue la majestuosa Iglesia Episcopal de Bethesda-by-the-Sea en Palm Beach, un edificio de estilo gótico rodeado de jardines impecables, donde cada detalle parecía salido de un cuento de hadas. No era cualquier iglesia; fue la misma en la que, años más tarde, Donald Trump se casaría con Melania.
Pero la verdadera celebración comenzó después de la ceremonia, cuando el selecto grupo se trasladó al Bear’s Club, un exclusivo campo de golf en Jupiter, Florida, propiedad del legendario golfista Jack Nicklaus. Allí, el evento se transformó en una fiesta a gran escala, con más de 1,500 invitados que se unieron a los festejos. Bajo carpas gigantes montadas especialmente para la ocasión, la noche se llenó de música, luces y brindis interminables. Se rumorea que la boda costó alrededor de 10 millones de dólares, una cifra astronómica que incluyó detalles como un pastel de siete pisos y un espectáculo de fuegos artificiales que iluminó el cielo durante minutos.
La imagen familiar parecía perfecta, pero los problemas comenzaron a emerger con el tiempo. En 2002, los rumores sobre una posible separación sacudieron los medios. “Diferencias irreconciliables”, decía el comunicado, aunque las especulaciones sobre infidelidades y tensiones no tardaron en llenar las portadas. Aun así, ambos decidieron darse una segunda oportunidad y postergaron el divorcio. Sin embargo, el desgaste era evidente. Cuatro años más tarde, en 2006, el matrimonio terminó definitivamente, sellando uno de los divorcios más costosos en la historia de Estados Unidos: Juanita Vanoy recibió 168 millones de dólares, además de una lujosa mansión en Chicago. Un golpe económico que, según muchos, marcó a Jordan y redefinió su enfoque sobre las relaciones en el futuro.
En 2014, poco más de un año después de aquella boda millonaria en Florida, la noticia se filtró a la prensa: Michael Jordan y Yvette Prieto esperaban gemelas. Tras tres hijos adultos de su primer matrimonio, la llegada de estas niñas simbolizaba una segunda oportunidad para disfrutar de la paternidad, esta vez desde un lugar más maduro y asentado.
Fuente: telam