CULTURA
14/08/2024
Fantasmas, voyeurs y el poder de los símbolos confluyen en una tierna comedia argentina
Fuente: telam
“Crónica de una santa errante”, dirigida por Tomás Gómez Bustillo y protagonizada por Mónica Villa, cuenta cómo cambia la vida de una humilde mujer luego de encontrar una estatua religiosa
Todo toma un giro significativo cuando Rita encuentra la estatua desaparecida en una de las habitaciones de la iglesia. La noticia representa para ella una oportunidad única de ser vista y escuchada. Con la esperanza de que este hallazgo sea interpretado como un milagro, Rita se prepara para reclamar su momento de gloria. El film, dirigido por Tomás Gómez Bustillo, combina elementos de la vida sencilla y monótona de Rita con la irrupción de lo fantástico, creando una narrativa que es tanto conmovedora como encantadora. El contraste entre la vida invisible de Rita y su deseo de reconocimiento se convierte en el núcleo de la historia.
—¿Qué se siente estrenar la película en las salas argentinas después de tanto tiempo de filmación y su paso por festivales?
—El inicio del guión surgió de una imagen que se me ocurrió mientras terminaba mis estudios de cine. Era la imagen de una silueta completamente llena de luz, medio perdida en un campo oscuro. A partir de ahí, hilé algunos elementos: la historia de la luz mala, el folclore del campo, que me parece muy misterioso y poético, y mis experiencias en el campo argentino durante mis años de misión. De adolescente, visitaba el pueblo donde se filmó la película. Durante cuatro o cinco años, pasé todas las vacaciones de invierno y verano allí, y me enamoré del lugar y de su gente. Esas tres cosas se unieron y se convirtieron en el germen de esta historia.
—Además del tema principal, también hay una reflexión sobre el matrimonio, especialmente aquellos que llevan muchos años y comienzan a tener desencuentros. ¿Cómo quisiste reflejar esto?
— Me resultó interesante hacer este paralelismo entre mi búsqueda de destacarme y la competencia en la comunidad religiosa, reflejando la ambición de ser la mejor en ambos casos. A partir de un paralelismo entre mi experiencia personal y lo que sucedía en el pueblo. Mientras terminaba la escuela de cine, me sentía en competencia con mis colegas y buscaba destacarme. Pensé en cómo podría hacerlo: fabricaría una película, una especie de “mentira” que difundiría para avanzar en mi carrera. Aplicando esa lógica al contexto del pueblo, imaginé cómo alguien en esa cultura predominante podría actuar. En lugar de analizar la religión desde un punto de vista teórico, lo enfoqué como una especie de competencia entre las personas que asistían a la capilla. Rita, el personaje principal, también crea una narrativa en torno a un supuesto milagro, construyendo una historia alrededor de él.
—¿Cómo enfrentaste el desafío de abordar temas entre la vida y la muerte sin recurrir a elementos grandilocuentes, para que funcionara de manera creativa?
—Encontrar a Mónica Villa para el papel fue casi un milagro. Al principio de la producción, mi director de fotografía, Pablo Lozano, sugirió su nombre. Yo pensaba que sería muy difícil, ya que nuestra película era pequeña y dudaba de su interés. Pablo tenía el contacto del hijo de Mónica, ya que habían estudiado juntos, así que le pedí el contacto y decidimos intentarlo.
—¿Qué vivencias tuvieron con el equipo de filmación, considerando que se forma una especie de familia temporal durante el rodaje?
Después de 15 años, regresé al mismo pueblo con un grupo similar de personas, pero con un nuevo proyecto: la película. Fue como revivir esa experiencia, pero con una nueva narrativa. Al igual que en mi tiempo como misionero, lo que más valoro son las amistades y la gente que conocí. En el rodaje, pasamos un mes en ese rincón de la provincia de Buenos Aires, nos enamoramos del paisaje, y dejamos que ese entorno se reflejara en la película.
—¿Cuál es la importancia de seguir relatando nuestras historias en el contexto de la realidad argentina?
*“Crónicas de una Santa Errante” se estrena en las salas argentinas el próximo jueves 15 de agosto.
Fuente: telam